Capítulo XXIII

Su Ja,  se encontraba parada, delante del cuerpo sin vida de Johnny. Ella, aun  no lograba asimilar que ese ser tirado en la cama, al que su corazón, no le latía más. Era su primer y único amor.  La  persona, a la cual le debía su libertad y las ganas de soñar. En la cabeza  de Su Ja, empezaron a aparecer  imágenes. Estos eran los recuerdos de la primera vez que vio a Johnny. Lo primero que llego a su mente fue,  la de aquella mano salvadora que la levantó del disturbio para luego correr y escapar juntos de la gente. También se acordó como él la salvo esa noche oscura donde ella iba rumbo a su casa y ese infame hombre  quiso abusar de ella. Si Johnny, no hubiera estado  ahí,  tal vez esa persona despreciable, se hubiera llevado su inocencia y pureza. El siempre, estaba a su lado en los momentos difíciles para ella. No había duda, que los dioses lo habían mandado a ella,  para que él  fuese en su vida, su ángel salvador. Su Ja, se decía a sí misma siempre que como era posible que Johnny le digiera a ella su dulce ángel. Cuando el único ángel, en este mundo era él.

 

También llegaron los recuerdos cuando su madre los descubrió en la escuela. Alejándolos  con aquel terrible engaño de que ella no lo amaba. Sino que ella, solo había jugado con él. En ese momento delante del  cuerpo de su esposo. Su Ja, le pidió disculpas a Johnny por el gran dolor, que ella le había causado. También le pidió disculpas por hacerlo sufrir cuando é

l se enteró que ella se iba a casar con Min Ho.  Pero también, vinieron a su mente los hermosos recuerdos.  Como el de la primera vez que ellos, estuvieron juntos en cuerpo y alma en aquella cueva. Pero para Su Ja,  habían dos recuerdos muy importantes  y significativos al lado de Johnny. Estos  fueron los del día en que  nacieron, sus dos hijos.  También cuando Johnny, los cargo y vio  por primera vez. Acordándose como en esos momentos ellos lloraron juntos de felicidad.

 

 

 

Pero ahora ella, estaba llorando por el gran dolor de tener que dejar  partir a Johnny. Cuando en ese momento entraron en la habitación Johnny y Jane. Ambos jóvenes llevaban un rostro de incredulidad y tristeza. Los chicos veían ahí a su padre sin ningún signo de vida. Pero aun así,  no  lo podían creer. Ellos no querían aceptar que su padre y amigo se había ido  para siempre de su lado: y que ya no lo podrían ver más. Johnny hijo se quedo parado delante de su padre sin expresión alguna.  Su rostro era frio sin ninguna muestra de dolor, sin querer ni poder soltar una lagrima por su padre. Mientras que Jane, fue todo lo contrario a su hermano. La jovencita, corrió a abrazar a su padre pidiéndole que por favor se levantara. Esa 

niña, lloraba de una forma desgarradora. Dentro de su dolor le decía  a Johnny que se levantara y que no estuviera jugando con ella. Porque ese juego, no le gustaba para nada. Además ella era su princesa, y ella le ordenaba a su caballero que se levantase de esa cama.  Pero Johnny ya no podía escuchar a su hija más. Su Ja,  levanto  y alejo  a su hija del lado de Johnny. Abrazándola  muy fuerte y pidiéndole que por favor se calmase un poco, porque  su papá no estaría feliz de verla así.  Entonces Jane, le comenzó a  preguntar a  su madre del  porque, el destino era así de malvado con ellos.  Llevándose a su padre lejos de su lado. Si él era una persona muy buena y de buen corazón. En ese momento  entraron los enfermeros, para llevarse el cuerpo de Johnny, a preparar para su funeral. Jane reacciono mal poniéndose histérica no quería que los hombres se llevaran a su padre. Lo que hizo Su Ja fue  abrazar y  sujetar a Jane para que los hombres pudieran hacer su trabajo. Luego les dijo a sus hijos que era la  hora de ir  a casa para cambiarse y alistarse para el funeral.

 

Este fue un funeral emotivo. Jane, siempre junto a su madre, pero Johnny estaba parado delante del féretro de su padre  sin mostrar ningún sentimiento. Esa situación preocupaba a Su Ja cada vez más. Ella sabía muy bien, que su hijo era un  joven muy sensible. Entonces ella,  no podía entender la razón del porque su hijo actuaba así. Esto la angustiaba de una forma terrible. Ella se sentía muy mal sin saber qué hacer. Se preocupaba  de que su hijo en cualquier momento podía colapsar.

 

Esa tarde, cremaron  a Johnny,  y echaron sus cenizas al mar.  En ese mismo mar, que fue siempre el fiel compañero  y cómplice de las alegrías y penas de aquella familia.  Pero ahora acogería en sus aguas a un miembro de la familia. Haciéndolo descansar en su lecho para siempre. Ya cuando todo había terminado y estaban a punto de  regresar Su Ja y sus hijos a su casa.

 

Ella comenzó a sentirse muy mal. Veía  todo borroso y tenía un fuerte dolor en el vientre. Para luego desvanecerse  y caer al suelo, perdiendo el conocimiento. Cuando Su Ja despertó se encontró en la cama de un hospital con un montón de agujas en su cuerpo. En ese preciso momento entro el doctor, preguntándole a ella  como se sentía. Para luego decirle que él  lo sentía mucho y que no se pudo hacer nada por ella. Entonces ella, le pregunto,  el porqué le estaba diciendo todo eso. Ahí le respondió el doctor que ella había tenido  cuatro meses de gestación  y que había perdido al niño.  Entonces ella le volvió a preguntar  al doctor de que niño él le estaba hablando. El doctor le volvió a contestar que ella estaba embarazada y que  había sufrido un aborto involuntario. Su Ja, en ese instante quedo en el limbo.

 

-¿Cómo era posible, que ella estuviera embarazada? -

 

-Y no  sabía nada-

 

Ella había tenido un retraso pero pensó que era la preocupación por Johnny y que tal vez ya estaba empezando con los primeros síntomas de la menopausia.  Pero nunca ella se imagino que iba a tener otro hijo.


En ese momento ella. Comenzó a llorar sin consuelo alguno, y a sentirse culpable por no cuidar a su bebé. Con un gran dolor 

y una gran culpa le pidió a su pequeño niño no nacido. Que perdonara a su mala madre, porque ella no supo darse cuenta  de que el.  Ya se encontraba dentro de ella,  no sabiéndolo cuidar. También le recrimino  a Johnny, el porqué quiso llevárselo con él.  Cuando lo mejor era que  se lo hubiera dejado a ella. Porque ese pequeño ser, hubiera sido su  más hermoso regalo de navidad de él para ella. Pero también le recrimino  porque él quería tenerlo a su lado. Cuando ese bebé hubiera sido muy amado y cuidado por todos sobre todo por sus dos hermanos. Ese ángel  hubiera sido una alegría después de su gran pérdida.  Ahora tendrían que afrontar también la pérdida de su hermano. Ella sufría en no haber podido ni siquiera  ver el pequeño rostro de su niño y mucho menos  ni siquiera haber logrado ponerle un nombre. 

Después de todo los terribles acontecimientos. Pasaron algunos días.  Pero, todavía la vida de Su Ja y sus dos hijos  no tomaba su rumbo.  Pero ella sabía muy bien que tenía que ser fuerte.  Ya que de eso dependía la tranquilidad de los suyos.  Ya que ahora que Johnny no se encontraba a su lado para cuidarlos y apoyarlos . Ella tendría que ser el apoyo de sus hijos. Su Ja todaví

a sentía el dolor de la muerte de Johnny. Pero Su Ja no podía negar que aunque amaba a Johnny con toda su alma.  Ella sufría más por la pérdida de su bebé

.

Pasaron algunos meses más y parecía que por fin Su Ja tendría un poco de paz después de esa tormenta que oscureció su vida. Pero que equivocada estaba aquella mujer porque todavía. Le faltaba sufrir una pérdida más en su vida.


  Ella no tardo en averiguarlo una mañana cuando entro en la habitación de su hijo para despertarlo como todos los días. Ella vio su cama tendida y sin signo de que había dormido ahí solo encima de su cama una carta dirigirá a ella en la cual le decía:



Mi querida y amada mamá


Disculpa a tu ingrato hijo por no tener la valentía de decirte esto frente a frente. Yo sé que mi padre me pidió que por favor las cuidase y viese por ustedes, pero no puedo soportar la pérdida de él.  Mucho más saber que no pude ser capaz de salvarlo. Yo se que te voy a causar un gran dolor pero tengo que alejarme de aquí. No sé cuando regresare o si alguna vez  lo  hare. Por favor mamá cuida muy bien de Jane y de ti. Disculpa de nuevo  a tu hijo por no saber cumplir con sus  promesas.

 

Pd.

Mamá sean felices tu y  Jane.  Por favor no guard

es ningún rencor a tu hijo que te ama y que siempre  te llevara en su corazón.

 

                                                                                       Johnny

 

 

Su Ja al terminar la carta se sintió una vez más destrozada. Que caro estaba pagando el sufrimiento que les hizo pasar a sus padres. Ahora ella, sabia muy bien lo que había sentido su madre al leer su carta de despedida.

 

 

Ella sentada en la cama  vacía de su hijo.  Se pregunto si  la vida será igual. También  pensó como su familia pudo disminuir así en unos pocos meses. Ahora serian solo ella y Jane.  Podrían  ellas dos sobrevivir a este gran vacío en sus vidas, Pero los años le habían enseñado a Su Ja que el destino siempre le deparaba sorpresas buenas o malas, en la vida. Ella no sabía que lo llegaría mañana así que  solo tendría que esperar.